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La virgen que
calentaba la cama a David
El rey David era muy anciano y
se sentía siempre helado hasta los huesos. Y sus criados pensaron,
encontremos una virgen joven y bella para que cuide de él, para
tenderse a su lado y mantenerle el cuerpo caliente. Es tan viejo,
¿qué problema podría haber?
Buscaron por todas partes y finalmente encontraron una bella joven
llamada Abisag. Ella se comprometió a mantener a David caliente y
comodo.

Todas las mañanas Abisag le
traía su medicina de hierbas y conversaba con él mientras él bebía.
Luego, la joven le masajeaba el cuerpo con salvia, asegurándose de
tocar todos los puntos especiales de placer. Comenzaba por el
cuello, y luego le frotaba los hombros hasta que estuviese
relajado. Seguía con la espalda y las nalgas, y deslizaba sus
dedos lubricados a lo largo de su hendidura y le acariciaba
lentamente los huevos. Luego seguía por las piernas y los pies y
entonces lo hacía volverse.
Volvía a empezar desde el pecho, bajando por el estómago y luego
lo excitaba moviendo tranquilamente la mano sobre su órgano real
hasta que detectaba un pequeño movimiento. Entonces dejaba caer su
pelo largo sobre su virilidad real y fláccida y le hacía
cosquillas hasta que él se estremecía de placer.
A veces, por las mañanas, pedía que trajeran humus con pan de
pita. Él adoraba el humus y ella solía untarse los pezones con la
crema y se le acercaba para que él lamiera el placentero bien de
sus pechos voluptuosos, haciendo restañar los labios de placer.
David era feliz con Abisag. A pesar de que era muy viejo y sabía
bien que no le quedaba mucho por vivir, estaba contento.
Finalmente sentía calor.
King David was very old,
he always felt chilled to his bones. So his servants thought,
let's find a beautiful young virgin to attend to him, to lie down
beside him to keep his body warm. He's so old, what could be the harm?
They
searched far and wide and at last found a beautiful girl named Abishag. She agreed that she would keep David warm and cozy.
Reyes I, 1: 1-4
[1]Cuando el rey David era ya
muy viejo, lo abrigaban con todo tipo de ropas, pero él no
conseguía calentarse.
[2] Entonces dijeron sus servidores: «Buscaremos para nuestro
señor una joven virgen para que lo acompañe y lo venere y se
acueste con él para guardarle del frío.»
[3] Y en las costas de Israel buscaron a una joven agraciada, y rn
Sunem encontraron a una niña llamada Abisag y se la llevaron al
rey.
[4] La joven era muy bella, y amaba al rey y cuidaba de él; sin
embargo, el rey no tuvo relaciones con ella.
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